Embarazo en las gatas: ¿cuál es la alimentación adecuada?
Embarazos en las gatas: ¿qué hay que hacer?
Para una gata, el embarazo es un momento delicado e importante. Como seres humanos, tenemos la responsabilidad de garantizar su bienestar y el de sus futuros cachorros. Por eso, es fundamental prestar especial atención a su alimentación.
En las gatas, la gestación dura una media de unos 65 días, durante los cuales el cuerpo se prepara para la llegada de los gatitos. En este periodo, también cambian las necesidades nutricionales: conocerlas significa velar por el bienestar de la gata y de sus futuros gatitos.
En Diusa Pet sabemos lo importante que es la alimentación para la salud de nuestros amigos de cuatro patas. Por eso hemos creado los productos Kitten Alleva, para que puedas cuidar mejor de tu gata durante el embarazo.
El embarazo en las gatas: ¿qué ocurre durante el embarazo?
Durante el embarazo, ya desde la segunda semana, el cuerpo de la gata tiende a acumular grasa para prepararse para la llegada de sus futuros gatitos. Durante los últimos 20-25 días, el aumento de peso se debe principalmente al crecimiento de los gatitos.
Para afrontar el parto y la posterior fase de lactancia, es necesario proporcionar a la gata todos los nutrientes necesarios. Para ello, es imprescindible aumentar el aporte energético, mineral, vitamínico y proteico, lo cual debe garantizarse mediante una alimentación equilibrada.
Una gata preñada que no recibe una alimentación adecuada puede sufrir algunos problemas, tales como:
- anemia;
- desnutrición;
- disminución de la producción de leche;
- riesgo para la salud de los gatitos.
Para evitar estos riesgos, durante el embarazo es importante elegir una alimentación de calidad que se adapte específicamente a sus necesidades.

Gestación en gatas: necesidades nutricionales
Las necesidades nutricionales de una gata preñada varían en función de varios factores:
- edad;
- estado de salud;
- número de cachorros que lleva en el vientre.
No obstante, podemos ofrecer algunas pautas generales sobre las necesidades nutricionales de una gata preñada:
- un aporte adecuado de grasas esenciales (omega-3 y omega-6);
- aumento de las calorías (aproximadamente entre un 30 % y un 50 %);
- aumento de las proteínas;
- un aporte adecuado de minerales (hierro, fósforo, calcio, selenio y zinc);
- un aporte adecuado de vitaminas (vitamina A, el complejo B, la vitamina D y la vitamina E).
Además de las carencias, conviene recordar que los excesos de ciertos minerales y vitaminas también pueden ser muy peligrosos. Por este motivo, es recomendable evitar tomar suplementos adicionales si se utiliza un pienso ya formulado para la gestación (salvo que lo aconseje el veterinario).
Al principio del embarazo, es posible que la gata tenga menos apetito debido al estrés y las náuseas. Por otro lado, también podría tener menos apetito en la fase final del embarazo debido a la menor capacidad del estómago, como consecuencia del crecimiento del útero. Nuestro consejo es dividir la comida en porciones más pequeñas y frecuentes. Además, recuerda que es fundamental que la gata tenga siempre a su disposición agua limpia y fresca.
¿Cómo gestionar las cantidades del nuevo alimento?
Para evitar (o reducir) posibles molestias digestivas, el cambio al nuevo alimento debe realizarse de forma gradual. Al principio, deberás introducir un 25 % del nuevo alimento, mezclándolo con la dieta habitual.
En un plazo de 5 a 7 días, deberás ir aumentando la proporción del nuevo alimento hasta llegar a dárselo por completo. Este paso es importante si los dos productos pertenecen a líneas muy diferentes entre sí. Sin embargo, si el cambio es de un producto para adultos a uno para cachorros de la misma línea, la transición puede realizarse en un par de días.

Alimentación durante la lactancia
Durante las primeras cinco semanas tras el parto, la única fuente de alimento de los gatitos será su madre. Por eso es fundamental mantener una alimentación de alta calidad también durante la fase de lactancia.
Durante la lactancia, las necesidades energéticas son aún mayores que durante el embarazo. Nuestro consejo es mantener las mismas raciones, pero aumentar el número de comidas.
Con el paso del tiempo, la producción de leche de la gata también irá disminuyendo (aproximadamente entre 6 y 8 semanas después del parto). En ese momento, podrás empezar a reducir gradualmente la cantidad de comida que le das, volviendo a las raciones normales que le dabas antes del embarazo (al igual que al principio, deberás reintroducir la comida poco a poco).
Descubre los productos Kitten Alleva: para el embarazo y la lactancia
Diusa Pet ha elaborado pienso con fórmulas nutricionales especialmente diseñadas para favorecer el bienestar de las gatas tanto durante el embarazo como durante la lactancia. También son perfectas para favorecer el crecimiento saludable y el desarrollo del sistema digestivo de los gatitos.
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